sábado, 13 de noviembre de 2010

Mano a mano.

El tango si que ayuda. Mucho. Muchisimo.
Yo crecí en una casa donde sonaba tango casi todos los días, por mi viejo. Pero nunca me gusto mucho. Hasta que un día, que estaba triste, decidí leer las letras de un par de temas.
DIOS QUE LETRAS! Hermosas, tristes, sinceras. Me encantaban. Era el corazón hablando.
Hoy, escucho "Mano a mano" y siento que vuelvo al estado neutro previo a mi tristeza. El tango no es para ser feliz. El tango es precioso.

1 comentario:

  1. Concuerdo. Te recomiendo escuchar a 'La Guardia Hereje'.

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Comenta por que si no mando a Barney a tu casa para que abra la canilla de agua caliente mientras te bañas.