lunes, 4 de mayo de 2015

Cansada.

Que no estudio.
Que no trabajo.
Que no hago nada.
¿Donde vivo?
¿Soy tarada?
Se va a ir y va a ser mi culpa.

¿Saben lo que le pasa a uno cuando esta cansado de cansarse? Empieza a tener pensamientos feos. Empieza a rasguñarse. Empieza a rascarse. Empieza a arrancarse uno por uno los pelos.
Hasta que un día algo adentro se muere.
Se muere, sí.
No físicamente. Todo esta bien. Pero adentro uno empieza a suicidarse de a poquito.  Algo empieza a desear morir.
Algo, se abusa hasta cierto punto. Como cuando se agarra una bandita elástica y se tira, se tira, se tira...
Hasta que se corta. Y pega.
Se corta. Y pega.
Y la persona esta... Algo peor que muerta. Esta muerta por dentro. Muere por dentro, cuando desea estar muerta por afuera.

No puedo más, veo como todo se me derrumba y me estoy cayendo con ello. Me duele el pecho, me duele tanto. Quisiera poder sacarme el corazón.
Quiero irme a dormir y no despertarme, solo ahí quizás sea apreciada.
O solo ahí quizás me vengue.
Esto no es lo mío. Soy un pedazo de carne inútil.  Nada, nunca, es lo suficiente.
Siempre algo falta.
Siempre la ligo.
Siempre.
Y peguenmé, total es gratis.